Para cualquier actividad de montaña en la que estemos expuestos a temperaturas bajas, viento, lluvia y/o nieve es de gran importancia tener una vestimenta adecuada, que mantenga nuestro cuerpo seco y abrigado.
La teoría de las capas nos ayuda a entender la combinación prendas de ropa que crean una protección para nuestro cuerpo, ante las inclemencias climáticas y ante nuestro propio sudor.