Para usos prácticos, tenemos dos opciones de estufas: las de gas y las de gasolina. ¿Cómo elegir la mejor? Primero debemos saber que ambas son una excelente opción, y cualquiera de las dos nos son útiles, ya sea que queramos prepararnos una sopa, un café o calentar una tortilla. Pero si tenemos claras algunas cuestiones, una de ellas será mejor que la otra.
Tu debes valorar qué características son más importantes, tal vez tienes poco espacio en tu mochila y esa es una característica determinante, o si siempre la estarás usando en alta montaña y esa característica te importa mucho. ¡Aquí la guía!
Si buscas que sea compacta y que pese poco… Elije la de gas
Quieres darle muy poco mantenimiento.. La de gas
Planeas usarla para calentar una cantidad considerable de comida/líquido… la de gasolina
Buscas que sea económica… La de gas
Requieres transportarla en autobús, avión… La de gasolina (sin gasolina)
Quieres conseguir el combustible fácilmente… la de gas
La vas a usar en alta montaña.. La de gasolina
Requieres regular la llama (por ejemplo para preparar quesadillas o calentar hotcakes)… la de gas
Vas a hacer salidas muy largas (de 4 o más días)… la de gasolina
En la mayoría de casos las estufas de gas serán la mejor opción. Pero independientemente si es de gas o gasolina, te recomendamos ampliamente que elijas una que genere una llama abierta (como los quemadores de la estufa de nuestra casa), porque las estufas que generan una llama concentrada suelen quemar la comida.
Ahora ya sabes cuál estufa se adapta mejor a tus necesidades