Hoy te hablaremos de los cuatro tipos que podemos encontrar en México.
1. Las de gas, son las más usadas, son fáciles de conseguir, baratas y requieren poco mantenimiento. El gas que usan lo podemos encontrar en prácticamente cualquier ferretería. Son muy fáciles de encender y de regular su llama, y requieren de poco mantenimiento.
2. Las de gasolina (generalmente gasolina blanca). Son más costosas, requieren de más mantenimiento y es un poco más complicado encenderlas. Se pueden usar en zonas de mucha altura (alta montaña) y su combustible rinde más que las de gas.
3. Las de combustible sólido. Son una opción práctica si se van a usar para calentar algo pequeño ya que no tienen tanta potencia. No se puede regular su llama. Pero son una buena opción si solo piensas usarla una o dos veces.
4. Las de alcohol. Son similares a las de combustible sólido. Una gran ventaja es que el alcohol se puede conseguir muy fácilmente. Son prácticas solo si requieres calentar algo pequeño
¿Cuántas de estas estufas conoces? ¿Cuántas has utilizado?